Vivir en la ficción

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¿Terminará Donald Trump su mandato?

Donald Trump es tan imprevisible como la trayectoria de ciertos huracanes, aunque de antemano sepamos que antes de desvanecerse en cualquier océano dará tumbos y giros sorprendentes. En apenas siete meses al frente de Estados Unidos ha acontecido lo que nunca antes: tenemos a un mandatario enfrentado a todo el mundo, literal y metafóricamente hablando. Peleándose hasta con los molinos de viento del Quijote. Ha demostrado que tenían razón quienes afirmaban que no tenía el talante para ser un jefe de Estado. En el tiempo que lleva en la Casa Blanca ha despedido y le han renunciado más funcionarios que a Barack Obama en sus ocho años. Y en días recientes han empezado las contradicciones con Rex Tillerson, su secretario de Estado, el puesto de mayor jerarquía en el gobierno después de la figura presidencial y vicepresidencial. Y ya son conocidas sus pendencias con el fiscal general, Jeff Sessions, a quien ha avergonzado públicamente con sus constantes recriminaciones.

Capítulo aparte merecen sus enfrentamientos con los líderes republicanos en el congreso Mich McConnell y Paul Ryan, quienes viven bajo el fuego y la furia del presidente, porque básicamente no lograron que se tumbara el Obama Care, una de sus promesas de campaña más reiteradas, y porque han intentado frenar algunos de sus despropósitos.

Y ante todas las dificultades, el caos, la falta resultados en temas claves, mucha gente se pregunta si terminará su mandato.

Lo que podría llevar a Donald Trump a un juicio político y a su eventual destitución es la injerencia de los rusos en las pasadas elecciones presidenciales. Ya se sabe que gente muy cercana a su entorno mantuvo un contacto poco ortodoxo con los servicios secretos rusos, con su antiguo embajador a la cabeza. Michael Flynn, nombrado asesor de seguridad nacional en enero, apenas duró unos días al frente de tan importante dependencia; se comprobó que mantuvo contacto con los rusos antes y después de las elecciones y se lo ocultó al vicepresidente Mike Pence, por lo que tuvo que renunciar o lo renunciaron. También se  ha comprobado que el yerno de Trump, Jared Kushner, y su hijo Eric, se reunieron con gente ligada al gobierno ruso en busca de maniobrar con la intención de perjudicar la candidatura de Hillary Clinton, lo que sin dudas lograron.

En virtud de las evidencias de la llamada trama rusa hay una investigación en curso que, según ha trascendido, incluye a Donald Trump. En caso de comprobarse la conspiración, es posible que se someta al presidente a un juicio político, lo que no necesariamente implicaría su destitución.

Sacar de la Casa Blanca a un presidente es un proceso complejo y difícil; y en las actuales circunstancias parece inviable, aunque haya méritos jurídicos. La política, siempre, ha tenido más peso que la justicia en este tipo de procesos. Recordemos el caso Bill Clinton.

A pesar de que Donald Trump tiene una tasa de aprobación o popularidad que ronda un 35 %, sería una locura echarlo de la Casa Blanca; las razones son muy simples: Trump es un peleador callejero, que cuando se vea acorralado recurrirá a esas masas fanatizadas que le votaron a sabiendas de que era un individuo sin calidad para ser presidente. Recordemos que Trump antes que político siempre fue un gran actor, un hombre que hizo fama y fortuna a base de su capacidad histriónica. Y sobre todo es un gran manipulador; es un hombre que sabe cómo enardecer a  sus seguidores fanatizados, que estarían dispuestos a sembrar el caos en Estados Unidos con tan solo un Tuit del mandatario.

Y ahí entra en juego el miedo. La jerarquía republicana sabe que Trump es capaz de cualquier cosa, y que en caso de que vea en peligro su mandato recurriría al uso de sus armas más eficaces. Y por ahora parece lejano que los demócratas logren la mayoría en ambas cámaras; y en caso de que así fuera, esto tampoco garantizaría un proceso de destitución exitoso, por las mismas razones antes expuestas.

Por lo tanto, si me preguntaran si Donald Trump terminará su mandato, no dudaría en afirmar que sí. Y yendo un poco más allá, no sería descabellado afirmar que hasta podría ser reelecto en las elecciones de 2020. Así está el mundo hoy en día, puesto de patas arriba, al revés.

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