Sin temor... ni favor


Energía II

En mi vida y por mi profesión he estado muy relacionado con la palabra y el concepto de energía.

En física se define energía como la capacidad de hacer un trabajo físico, que es el de poder mover una masa a una distancia colinealmente.

En las casas tenemos “Energía Eléctrica” que nos llega por cable y con ella prendemos luces, movemos motores, aires acondicionados, subimos en elevadores, prendemos computadoras en el hogar y producimos de todo en industrias.  Nos llega por conductores desde una o varias centrales en red donde se producen otras energías como intercambio de energía mecánica, calorífica, etc., y tienen una condición que es que se producen si se usan instantáneamente, y no pueden acumularse como tal.   Sí podemos cargar baterías pero esta es una acumulación química.

Tenemos la “energía solar”, que es por mucho la mayor de todas y la que nos mantiene en un mundo vivo.  Nos llega en aparente forma de luz, pero tiene una naturaleza dual, de energía electro-magnética y masa minúscula corpuscular de Fotones.  Es la de más alta gradación y el calor es la más degradada y por eso se le llama el basurero de las energías.  Sin la energía del sol que nos da calor, vegetación, alimentos, lluvia, mareas, transformaciones químicas, y más, no podríamos vivir.

Sus rayos que vienen en forma de luz, se pueden reflejar para dirigirlos a otra parte con espejos o superficies brillantes, pero la mayor cantidad de la que recibimos al chocar con materiales opacos, verdes, rojos, negros, grises, etc., se convierte automáticamente en calor.  Esta energía no puede acumularse, y la produce el sol, masa ardiente que se quema y se consume en el espacio.

Hay materiales en la Tabla Periódica de los Elementos, donde se listan los 118 hasta ahora conocidos, que son inestables o radioactivos, que se van desintegrando en busca de su equilibrio y al hacerlo emiten partecitas de su masa en forma de energía.  Un día, dentro de miles de años, serán estables.  La energía que estos materiales emiten, cumple con aquello que dijo Einstein “que la masa no es más que energía digamos congelada (E=MC2)”.  Esto es, que todo en el universo es energía, igual que el vapor de agua en la atmosfera, el hielo y el agua donde quiera, no es más que agua.

En el universo y en nuestro planeta tenemos “Campos” que son espacios donde una interacción se produce  Los tres principales que percibimos son el campo magnético que envuelve la tierra, el campo eléctrico que mantiene la materia unida y el campo gravitacional que nos mantiene en órbita alrededor del sol y a nosotros pegados al suelo. 

El campo gravitacional mantiene el planeta girando y en orbitas.  Sabemos que toda masa atrae y es atraída por cualquier otra masa.  Nuestro  planeta es atraído y atrae a todas las masas del universo, pero como la mayoría están muy lejanas, solo las más próximas ejercen una fuerza importante para llevarnos hacia ella con una fuerza que es directamente proporcional a las masas respectivas de cada una e inversamente al cuadrado de la distancia que las separa.

Todos los campos son independientes unos de otros y solo se manifiestan y actúan con los miembros de ellos, así una masa no sabe si está dentro de un campo eléctrico o no, pues no son de naturaleza similares, a menos que esa masa tenga cargas eléctricas o imanes.

Cuando una masa, como agua de una presa, o cualquiera otra elevada del suelo, al ser atraída hacia este es capaz de producir trabajo físico, se dice que tiene “energía potencial” o de posición.

Esta es una energía que hemos aprendido a almacenar en forma de agua en presas o en cataratas en ríos para usarla cuando nos convenga, intercambiando energía potencial por energía eléctrica normalmente.  Igual usamos Carbón, Petróleo, Viento, la desintegración del átomo, etc. para poder intercambiarla y disponer de una energía que se produce, se usa y se disipa.

Nuestro cuerpo también capta energía del medio ambiente y de los alimentos que consumimos.  Si no la produjéramos moriríamos pues no podríamos calentarnos, movernos ni generar todas las actividades que necesitamos para vivir.  Somos como robots que sin energía nos apagamos pues aunque un principio físico dice que “la emergía ni se crea ni se destruye, solo se transforma”, nosotros consumimos la que producimos y captamos diariamente que se transforma en calor y ya no nos sirve.

Por tanto sigue vigente la pregunta  ¿Y la energía vital, la que nos da vida, ¿de dónde viene?  ¿También se consume y hay que renovarla en períodos cortos?

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Sobre el autor

Vive a horcajadas entre Santo Domingo y Monterrey. Ingeniero electricista del Instituto Tecnológico y Estudios Superiores de esta última ciudad, es un apasionado de la genealogía, tema sobre el cual ha hecho varias investigaciones al alimón. Bloguero y articulista de medios escritos y digitales, se interesa ahora por la medicina alternativa y el biomagnestismo.