Sin temor... ni favor


Trujillo en la historia

La historia no puede olvidarse, vive perennemente en la memoria subconsciente y hasta en la consciente si son de hechos importantes o extraordinario.

Muchos nos dicen que algunas, las traumáticas y repetitivas principalmente, son el origen real de las enfermedades que el ser humano padece y lo llevan a la tumba.

Los dominicanos que aun no morimos y vivimos alguna parte de nuestra vida en la dictadura de Trujillo, o aquellos que a través de sus genes han recibido recuerdo e impacto de ellas, y/o los que se han documentados en libros, no pueden ni podrán olvidarla, ni es conveniente que lo hagan.

Por desgracia nuestro cerebro trabaja como lo hace y con el tiempo desdibuja de los recuerdos vividos las partes no agradables y hasta las modifica.  Así cuando vemos una foto nuestra o de alguien en una playa en el trópico, solo recordamos la belleza del mar verde-azul, la blanca y suave arena, las olas orladas de encaje, su canto perenne, brillante sol,  las sombras de frondosos árboles costeros, pero se nos olvida lo que quema el ese bello sol, lo caliente de la arena que nos quema los pies, los bichos e insectos que pican y hacen roncha y apenas se ven, la arena levantada por el viento o por niños corriendo que se nos mete a los ojos, los tragos de agua salada que tomamos debido a olas que si es en la orilla nos revuelcan y hasta nos raspan la piel, el regatón de un irresponsable con complejo de inferioridad y necesidad de destacarse con radio monstruoso y a todo volumen que nos hiere los oídos sin compasión.

Así pasa con Trujillo, y Angelita desgraciadamente tiene razón.  Primero es parte de nuestra vida y genes y de nuestra historia como dominicanos, segundo, como al ver la foto, igualmente olvidamos todo lo malo y solo recordamos lo bueno: el orden, el respeto, la disciplina, las buenas escuelas, la estabilidad del trabajo, la paz y tranquilidad ciudadanas, la justicia… cosas que los gobiernos posteriores no han sido capaces de lograr y menos garantizar.

Un país se forma para aquellos que lo hacen saquen ventajas de vivir en sociedad, y se espera que el gobierno, como árbitro sea el garante del mismo, metiéndose lo mínimo posible en la vida comunitaria que es el juego de la vida, pero haciendo su trabajo con rigor.

Nosotros decimos que somos un país, nos vanagloriamos de creerlo, también lo dicen muchos otros entre ellos México, en el que vivo, y hasta o cacarea.  Pero no somos capaces de garantizar la integridad y soberanía del mismo, de que la delincuencia no se atreva ni retar a la autoridad y esta no controle parte de la nación, que se ejerza total control de fronteras y ataques de exterior de todos los tipos, y que los gobernantes cobren impuesto justos, los mínimos y no sean vulgares ladrones y estafadores como lo son hoy, sin tener moral para nada.

Es posible que la “foto” del dictador esté muy distorsionada, ya dije que así es la mente, pero nadie puede culpar a los ciudadanos a desear cosas buenas que vivieron o les contaron, y que le afectan directamente a sus familias y amigos.  Cuando Trujillo hubo muchas muertes, pero como todos él quería y necesita de ese poder que lo embriagaba, y al que se lo disputaba le partía el cogote.  Hubieron si muchos muertos.  Pena que nadie ha contado los de los gobiernos “democráticos” que lo sucedieron, los de Balaguer, Leonel y Danilo.  El día que un periodista se atreva a hurgar en las estadísticas y sumar, se va a sorprender con una cifra estratosférica y no comparable con las del dictador, y si se lo publican a lo mejor lo matan y pasa a ser parte integral de la estadística.

Este gobierno espurio impuesto con dinero y burdeles por Odebrecht, ¿acaso no busca y paga protección para no responder a sus errores y violaciones del ley y constitución, protegiendo a capa y espada también a los suyos?  ¿Acaso no quiere mantenerse en el dulce poder para no ser reo de la justicia, no se religió cuando dijo que no lo haría. No pagó a legisladores con nuestro dinero para lograrlo, no nos mintió con su carita de ñe, ñe, ñe, no andan diciendo que negoció por lo bajo la libre entrada de Haitianos con EE.UU. para que lo mantenga en el poder pese a su clara vinculación con Odebrecht? ¿hora no maquina y busca desesperadamente como quedarse en el 2018? Se entregaba la cédula y ya.  Se la devolvian sellada y con un voto para echar en una urna.  ¿Acaso es diferente él de Danilo Leonel o Balaguer al de Trujillo? 

Cuando Trujillo yo voté.  Fueron votos obligados.  AHORA, SON VOTOS COMPARADOS CON DINERO ROBADO, DEL ERARIO, DE DROGAS, EXTORISIÓN, COMISIONES.  ¿Cuál es la diferencia?  ¿Acaso no es esta peor y más burladora de nuestra inteligencia?

¡Por tanto no entiendo! ¿Qué de malo tiene que la hija menor y consentida del dictador alabe a su padre como Ud. y yo posiblemente alabamos al nuestro en su día o en cualquier fecha?, ¿que diga cosas y verdades que no deberían ser?, cuando mejores recuerdos debieron haberlas borrado, pero que tanta corrupción gubernamental, que esa forma incapacitada y de movilización social perversa nos ha hecho mantener vivas en el recuerdo y más que eso añorarlas en esta acelerada disolución de la Patria!

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Sobre el autor

Vive a horcajadas entre Santo Domingo y Monterrey. Ingeniero electricista del Instituto Tecnológico y Estudios Superiores de esta última ciudad, es un apasionado de la genealogía, tema sobre el cual ha hecho varias investigaciones al alimón. Bloguero y articulista de medios escritos y digitales, se interesa ahora por la medicina alternativa y el biomagnestismo.