Oye País


Corrupción en nuestros genes

Leyendo el último libro del historiador, escritor y poeta Cándido Gerón “172 años de corrupción en la República Dominicana, 1844-2016, Cáncer Globalizado, Tomo I” se llega a la conclusión de que la corrupción está en nuestro tuétano, en nuestros genes.

En su investigación histórica para este oportuno libro –concluido en noviembre de 2016, no puesto en circulación oficialmente aún pero siendo yo uno de los privilegiados en tenerlo antes de que llegue a los estanquillos de las librerías-, Gerón mete el escarpelo hasta lo más profundo de nuestras raíces llegando a una conclusión fatídica de que desde el nacimiento mismo de nuestra Independencia, en 1844, la corrupción rondaba entre los hombres y organizaciones que hacían posible el nacimiento de la República.

Ello no significa, sin embargo, que no podamos cambiar esa realidad. No significa que debamos vivir con ese estigma que nos coloca en un ranking mundial que nos avergu¨enza.

Por ello creo que el escándalo Odebrecht –que no es local pero que nos afecta sensiblemente-- es una oportunidad inigualable para comenzar a revertir el cáncer de la corrupción.

Porque hay que ver el fenómeno, el problema, en su conjunto. Los vocingleros de coyuntura asumen la denuncia y enfrentamiento de la corrupción como una lucha contra el Gobierno, funcionarios y/o el partido de turno, convirtiendo lo que debier ser una suerte de empoderamiento cotra ese mal social, en una rebatiña política.

Es la bullanguería mediática la que se ha encargado de distorsionar, en gran medida, esta lucha al poner sus intereses políticos y de grupo en la denuncia contra sus ‘corruptos preferidos’, demandando ‘sangre en el circo’ como forma de saciar sus frustraciones acumuladas, por el desvanecimiento de sus ilusiones de poder.

Danilo Medina, en su discurso del 27 de febrero pasado ante la Asamblea Nacional, ratificó los lineamientos claros de su lucha contra la corrupción y, más categóricamente, contra la impunidad. Sus adversarios políticos, era de esperar, no lo aceptaron y, por el contrario, rumian sus ‘inocencias’ y en un pretendido esfuerzo por ‘taparse’, azuzan a la gente contra el status quo.

El libro de Cándido Gerón, que les invito a leer desde que sea puesto en venta en los próximos días, detalla magistralmente la cadena de inconductas de nuestra clase gobernante, no solo políticos y funcionarios públicos, como se ha querido vender a lo largo de muchas décadas. Porque hay que incluir, y en primera fila, a los sectores de presión, esos llamados detentadores de los 'poderes fácticos', que pintados de ovejas, son verdaderos lobos devoradores.

Esta obra nos ayudará a entender --en su detalle, caso por caso de la corrupción que se intronizó desde el mismo 1844 cuando ya el general Pedro Santana negociaba contratos con Estados Unidos y Europa para lograr beneficios personales— porqué un escándalo internacional, que estalla en Brasil, se airea en Estados Unidos, rebota en Suiza, recorre toda Latinoamérica, llega a Mozambique y Angola, en África, tenía que posarse en República Dominicana y sumergirnos en el fango. 

Esto debe parar, con medidas sinceras y efectivas, no con golpes de pecho, acusando a preferidos para tratar de hacerse los graciosos ante las masas iracundas que piden cabezas, sangre, presidio, cuando muchos de los verdaderos culpables se aposentan en sus propias salas.

Tenemos una oportunidad para lograr avances importantes frente al cáncer de la corrupción, pero en su favor debemos luchar todos, sin esconder y/o acusar favoritos para con ello querer tapar nuestras graves faltas.

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Sobre el autor

Periodista. Fue director del vespertino Ultima Hora (1992-2003), director del diario El Expreso (2001-2003), Corresponsal de The Associated Press (1968-1992), Vicepresidente de la Comisión de Libertad de Prensa y miembro de la Junta de Directores de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) (1994-2003), Director del Semanario Diario@Diario y del periódico electrónico diarioadiario.com, Director de la Agencia de Noticias y Temas Nacionales (ANTENA) (2006-2012), Productor y Conductor de los programas de televisión Diario de la Noche, Diario de la Mañana, Amanece 23 y Oye País.