Un inicio legal

Me propongo hablar sobre temas actuales, pero desde el punto de vista de nuestras leyes, con lo cual busco que el gran público tenga una noción de que todo lo que le sucede está regulado por la Constitución y las leyes adjetivas, reglamentos y ordenanzas municipales.

Se avecina una crisis mayor

La situación de nuestros vecinos haitianos no podría ser más delicada que la que viven en estos momentos, pues el país se ha sumido en una gran crisis institucional y de credibilidad a raíz de las elecciones generales celebradas el 25 de octubre de 2015, en la cual el candidato oficialista Jovenel Moise, del partido Tet Kalé, obtuvo un 32.81% frente al 25.27% de su opositor Jude Celestine, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (LAPEH).

Anunciado el resultado de las elecciones, el opositor Jude Celestine solicitó al Consejo Provisional Electoral un recuento de los votos y el nombramiento de una comisión independiente para que evalúe las elecciones generales y, de paso, que revise las denuncias de irregularidades que a su juicio se cometieron en dichas elecciones, petición que fue acogida por el presidente Michel Martelly.

El pasado 4 de enero el gobierno haitiano difundió los resultados del informe de la comisión independiente nombrada y los resultados no se hicieron esperar: se comprobaron serias irregularidades en el proceso eleccionario y se recomendó al Presidente relevar de sus puestos a los funcionarios electorales responsables de dichas irregularidades, pero nada de eso se hizo y previo a revelar el informe, el presidente haitiano había anunciado el 29 de diciembre de 2015, que la segunda vuelta de las elecciones serían celebradas el 17 de enero. Pero de inmediato el candidato opositor Jude Celestine anunció que no se presentaría a esa segunda vuelta, pues no se cumplió con ninguna de las recomendaciones hechas por la comisión independiente.

Como era de esperarse, dada lo delicada de la situación, dichas elecciones no pudieron llevarse a cabo por los disturbios que se produjeron en la vecina nación, lo que obligó al presidente Martelly a posponerlas sin fecha fija, situación que entraña un agravamiento de la crisis, puesto que el próximo 7 de febrero el mandatario debe dejar el cargo, según la Constitución de Haití. Pero el Presidente ha declarado en un acto público que “no dejará el poder en manos de quienes no quieren ir a elecciones” y que “está dispuesto a sacrificarse por el país”.

Ante esta perspectiva, la oposición haitiana llamó el pasado viernes a una gran marcha para demostrarle al Presidente el disgusto del pueblo haitiano por el manejo de la crisis. En el ínterin, el presidente del Consejo Electoral Provisional presentó su renuncia en carta enviada al presidente Martelly, por entender que no estaban dadas las condiciones para cumplir con su misión, lo que de seguro agravará más la crisis, y esto ha dado pie a que la comunidad internacional apele al diálogo entre las partes.

Por su lado, la Organización de los Estados Americanos (OEA), a petición del presidente haitiano, aprobó enviar una misión especial para que medie en la crisis política que está degenerando en un conflicto social que podría llevar a resultados insospechados, pero la oposición rechaza la intervención de la OEA argumentando que esta organización ha contribuido a agravar más la situación que a lograr soluciones.

En consonancia con otros organismos multilaterales, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) designó una misión de cancilleres para conocer la situación electoral de Haití, a petición del Gobierno haitiano.

Por los acontecimientos que se han suscitados y las posiciones cerradas de ambas partes, mas la aparición de Guy Phillipe, personaje de nefasta recordación, la vecina nación se encamina a una confrontación sin precedentes, la cual podría afectar de una forma directa a República Dominicana, dada la porosidad de nuestra frontera, la falta de vigilancia adecuada y lo que es más delicado, la gran cantidad de haitianos que residen de forma ilegal en suelo dominicano, a pesar de los esfuerzos que ha hecho el gobierno dominicano por regularizarlos, a raíz del mandato del Tribunal Constitucional.

La situación en Haití debe ser analizada muy en serio por nuestras autoridades, y tomar cuantas medidas sean necesarias para salvaguardar nuestro territorio, tales como establecer mayor vigilancia en la frontera, apostando un destacamento militar cada 3 kilómetros de distancia, patrullaje aéreo las 24 horas del día.

También, establecer mayores controles migratorios en los puestos terrestres de acceso formales y fomentar la repoblación de toda la frontera, pues contrario a nosotros, los haitianos han poblado todo lo largo de la línea fronteriza, identificar todos y cada uno de los ciudadanos haitianos que están en nuestro territorio y que puedan ser elementos de desestabilización para la vecina nación, pues si estalla una confrontación de cualquier tipo en el vecino país terminaremos nosotros pagando los platos rotos ajenos, por el éxodo masivo de haitianos que eso producirá y la falta de previsión por parte de nuestras autoridades.

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.

Sobre el autor

Abogado de profesión graduado de la PUCMM, con posgrado en Derecho Procesal Civil y Diploma de Estudios Avanzados en Derechos Fundamentales de la Universidad Complutense de Madrid, catedrático de Derecho en la PUCMM, árbitro de las cámaras de Comercio de Santo Domingo y Santiago y un dominicano convencido del potencial de nuestro país.