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Venezuela, cien años de altas y bajas

Los países se han enfrentado siempre a la difícil tarea de elegir el modelo que deben seguir para lograr brindarle estabilidad a su población. Hasta ahora y después de dos siglos de posrevolución francesa, existen dos modelos fundamentales en que los Estados afirman afrontar sus políticas: capitalismo y socialismo. Venezuela, como todos los países de la región, ha pasado por diferentes modelos.

Fue durante la dictadura del general Gómez en el año 1914 que se encontró el primer pozo petrolero. Con ello, fue cambiando paulatinamente su política económica: de país agropecuario a uno petrolero, pero prevaleciendo el modelo capitalista.

En 1936, Arturo Uslar Pietri, en su artículo “Sembrar el petróleo” comprendía la necesidad de no mantener un presupuesto del Estado que dependiera principalmente del petróleo. Entonces, el petróleo representaba apenas un tercio del ingreso total; en la actualidad, el presupuesto se basa en la renta petrolera. Es por esto que el autor menciona que “algunos ingenuos que ven como el ideal de la hacienda venezolana llegar a pagar la totalidad del presupuesto con la sola renta de minas, lo que habría de traducir más simplemente así: llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable”.

Claro está que de 1936 a la actualidad han pasado muchos tipos de gobiernos, pero la dependencia del petróleo siempre ha sido la base de todos los modelos económicos aplicados por las administraciones. A lo largo de 100 años, ha habido momentos de mucha bonanza y otros de fuerte depresión. Esto ha originado una gran desigualdad en las clases sociales, algo muy común en nuestras naciones, pero que podría considerarse un poco injusto debido a los increíbles ingresos que ha recibido Venezuela gracias a esta finita fuente de energía.

Partiendo de esta introducción podríamos pensar que en estos momentos se produce otro ciclo de altas y bajas en la historia venezolana: inflación por encima del 60%, contracción en rubros importantes del PIB, escasez de productos alimenticios que va rotando según el mes. Parecería que la crisis es solo económica, pero el gran problema es que bajo ella se unen problemas institucionales, políticos, económicos y sociales.

¿Cómo se expresan estos problemas?

Institucionales: No existe una separación de Poderes, es un Estado totalmente centralizado, que establece con mucha lentitud las reglas de juego que obedecen a sus intereses. Por ejemplo, el Banco Central, violando la propia Constitución, tiene meses sin publicar el índice inflacionario o datos del PIB.

Políticos: No hay respeto por el adversario; todo el que adversa el “proyecto” iniciado por Chávez es insultado, mientras la oposición mira al gobierno con mucho recelo y considera culpable de todos los males. Pero el mayor problema es que todo es convertido en propaganda por un gobierno que no quiere perder popularidad. Ejemplo: la última intervención de una empresa extranjera sin capacidad productiva ya que no tiene derecho a repatriar sus ganancias o a importar materia prima sin antes agotar miles de procesos burocráticos para tener acceso a divisas, de las que cada vez recibe menos. El gobierno no ofrece soluciones, pero convierte el tema en propaganda pese a saber que, sin importar quién la maneje, esa empresa continuará con los mismos problemas de producción.

Económicos: Los problemas son infinitos. No existe una activación de los motores productivos, extranjeros o nacionales, lo que origina una fuga sin precedentes de capitales y una devaluación de la moneda, que trae consigo inflación y escasez. Se ofrece un subsidio mayor a los 12 000 millones de dólares en gasolina a locales y a la electricidad, y se hacen importaciones con un bolívar subvaluado y costos para el Estado que no son razonables ni sustentables en el futuro.

Sociales: Existe odio entre clases sociales, altos grados de corrupción en todas las escalas de la sociedad y ganas de ganarle siempre al sistema.

Entonces, ¿Venezuela repite ciclo? No pareciera ser un ciclo similar a los pasados ya que combina muchos factores. Lamentablemente, se perdió la oportunidad de sembrar. En 1936 era incentivar los campos; en estos momentos, incentivar la tecnología también sería necesario. Pero no se hizo y por eso se presenta este debacle.

El gobierno el alto presupuesto que el gobierno destina a subsidios es inviable y no hay las condiciones para incentivar la producción. Venezuela debe encontrar una manera de ser perdurable como país, cosa que desde 1936 la población no ha percibido. ¿Cómo? Trabajando en la producción, mejorando la institucionalidad, aprendiendo a trabajar con poderes independientes y, finalmente, concentrando toda su energía en mejorar las condiciones a los venezolanos.

Lo que sí es claro es que una vez más la historia demuestra que solo del petróleo no se puede vivir.

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