En alta voz

Un espacio para amplificar mi propio pensamiento y el de otros muchos que no pueden o no se atreven a levantar la voz. Compartir mi experiencia como ciudadano militante y mi visión sobre nuestra realidad cotidiana, contrarrestando en la medida de lo posible . la tendencia a callar por temor o a decir solo las "verdades convenientes". Y de vez en cuando poner el dedo sobre la llaga... a ver que sale.

El cierre de los parques de Santo Domingo

“La ciudad es, ante todo, un conjunto de espacios públicos rodeados de edificios y de árboles”. (Jordi Borja)

 

Este aberrante fenómeno urbano  se inauguró  en el país  en el año 1976 con la construcción del actual mausoleo de mármol del Parque Independencia,  donde descansan los restos de  los tres padres de la Patria: Juan Pablo Duarte, Francisco Del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella.

De hecho el Altar de la Patria formaba parte del Parque Independencia desde el año 1943, cuando el dictador Rafael Trujillo dispuso el traslado a ese lugar de los restos de Duarte, Sánchez y Mella desde la Capilla de los Inmortales en la Catedral Primada de América.

Hasta el año 1976, cuando se edifica el actual mausoleo a cargo del arquitecto Cristian Martínez, el Parque Independencia siempre conservó su condición de principal  plaza pública de la capital, donde tenían lugar importantes eventos patrióticos, políticos, sociales y recreativos. Se trataba del centro vital de la ciudad de Santo Domingo, un espacio público tan emblemático para los dominicanos como la Plaza Roja de Moscú,  la Plaza de Armas de Lima, la Plaza de la Constitución de México o la Plaza Mayor de Madrid.

La excusa de cuidar y preservar la solemnidad del nuevo Altar de la Patria, que bien se podía resolver con una vigilancia permanente, sirvió también para restringir el acceso público a toda el área del parque mediante unas verjas que además tienen el efecto de obstruir el horizonte visual de todo el entorno. 

Ahora  es un lugar restringido para la gente, solo para   pasar y verlo desde fuera o visitarlo en ocasiones especiales. El sentido de exclusión del Parque Independencia es tan obvio que las frecuentes  exposiciones fotográficas que se montan en sus instalaciones se hacen para ser vistas  desde fuera.

Si bien en el parque Independencia se alegó una dudosa razón de solemnidad, que terminó reduciéndolo a un ghetto de pordioseros, prostitutas y buscavidas, la practica se extendió rápidamente a otros espacios públicos, probablemente bajo la excusa inconfesable y perversa de que a menor uso público, menor inversión en el mantenimiento, incluyendo la iluminación, la vigilancia y la reposición de equipos.

Pero no solamente en los parques y plazas públicas. También se ha dado en el entorno de los edificios públicos: El Congreso Nacional, el Ayuntamiento del Distrito Nacional, el Banco Agrícola,  el Palacio de Bellas Artes y el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.

Paradójicamente, y talvez sin la intención deliberada  de mostrar lo absurdo y aberrante  de esta medida,  una institución tan estratégica como el Banco Central de la República Dominicana ha mantenido sus dos principales edificaciones en el centro de la ciudad como espacios abiertos sin ninguna restricción para uso público.

En este punto creo oportuno  compartir una reflexión del urbanista español Jordi Borja, arquitecto de la transformación urbanística de Barcelona, considerada una de las ciudades más habitables del mundo por la calidad de sus espacios públicos:  

“El progreso de la ciudad se mide por el progreso en cantidad y calidad de sus

espacios públicos. Es prioritario conocerlos: los que existen legal y materialmente y los que pueden serlo. Hay que conquistar espacios públicos frente a otras autoridades del Estado (cuarteles; áreas portuarias ferroviarias y aeroportuarias; Ministerios y organismos autónomos que poseen edificios obsoletos o espacios subutilizados). Conquistarlos también a los privados, institucionales (como la Iglesia) o empresariales (fábricas o bloques semiabandonados. Hay que derribar las murallas que impiden a las mayorías ver y usar la ciudad”. 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.