Palabras profanas


Sobre el empleo

Uno de los principales problemas que sufre la economía dominicana es su alto nivel de desempleo, que si  bien es crónico y estructural, adquiere una mayor dimensión considerando los cambios socioeconómicos que ha tenido el país del 2004 al presente. Actualmente la tasa de desempleo ampliada es de un 15%, que aunque dista de las cifras récord alcanzadas en décadas pasadas, la tendencia que muestra últimamente es preocupante.

Cuando se combina el desempleo con bajos niveles de salario, tanto mínimo como medio, los resultados lógicos tienden a ser pobreza y desigualdad social, por un lado, y una depresión de la demanda, por el otro. 

Según la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo que publica el Banco Central, para el segundo semestre del 2010 los desempleados (personas que no trabajan pero que quisieran y están dispuestos a trabajar) sumaban unos 396,000, dos años después, para el segundo semestre del 2012 ya alcanzaban las  442,000 personas. Esto representa un aumento del 1% en el índice de desempleo que a primera vista no se ve tan alarmante pero que en términos absolutos significa unos 46,000 desocupados adicionales. Al ver la  lenta dinámica de la economía dominicana para el primer semestre del año en curso, es casi seguro que la situación actual es aún peor.

Las mujeres y los jóvenes de entre 20 y 25 años son el segmento de la población con menos oportunidades laborales, la tasa de desempleo alcanza entre estos un 22% y 29% respectivamente.  

De 2004 a 2012 el crecimiento del empleo fue casi tres veces más lento que el de la economía (2.5% frente a 6.7% por año), lo cual revela la desequilibrada distribución social de la renta generada por ese crecimiento. Peor es que casi la totalidad del empleo formado durante el período fue en el sector informal y en el sector público; el primero se caracteriza por ser vulnerable y mal remunerado y el segundo por ser improductivo. Por su lado, el sector privado formal solo contribuyó con 1 de cada 14 puestos de trabajos nuevos producidos en los últimos 13 años, según el propio CONEP.

Uno de los ejes fundamentales del actual gobierno es la creación de 400,000 nuevos puestos de trabajo que se espera resulten en una buena parte del fomento a las mipymes. Sin embargo la meta de la creación de 400,000 empleos hacia 2016 (100,000 por año) se enfrenta a unas proyecciones de crecimiento económico bajo-moderado de 2% para 2013 y 3.6% para 2014, lo cual complica el panorama ya que si bien crecimiento no es sinónimo de empleo, es casi imposible mejorar la ocupación sin un buen nivel de crecimiento.

Cuando se combina el desempleo con bajos niveles de salario, tanto mínimo como medio, los resultados lógicos tienden a ser pobreza y desigualdad social, por un lado, y una depresión de la demanda, por el otro. De ahí se desprende un efecto retroalimentador que impide que los mercados internos puedan reactivarse. Con el grueso de los trabajadores con un poder adquisitivo de subsistencia las empresas no pueden pretender grandes volúmenes de ventas.

Aunque el problema  del desempleo se ha querido reducir a rigideces del código laboral o a una incompetencia de la mano de obra, lo cierto es que cualquier análisis o búsqueda de culpables debe tomar los factores estructurales como fondo. Qué, cómo, para qué y para quién está orientada la producción en la economía dominicana  deben ser las preguntas fundamentales. A partir de ahí se pueden diferenciar las causas de las consecuencias.

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.