Matices


La República Dominicana y su encrucijada

Comparada con otros países con el mismo grado de desarrollo, la República Dominicana ha ido evolucionando con suficiente rapidez. Cohabitan con el crecimiento económico  problemáticas a las cuales no se les dan respuestas efectivas y constituyen obstáculos para el desarrollo.  La inequidad social, producto de la mala distribución de las riquezas, el desempleo, deterioro ambiental, la inseguridad ciudadana, y los delitos de nuevo cuño, son de los males que padece nuestra sociedad que demandan respuestas oficiales.

Dada esta realidad, los expertos de las diferentes ramas deberían estar debatiendo propuestas de proyectos alternativos que respondan a la mayoría de los problemas antes mencionados, en diálogo franco con nuestra sociedad. Pero la verdad es que los profesionales generalmente se han quedado en describir el impacto que estos males causan en perjuicio de la mayoría de los dominicanos.

Tendría que concluir también en que se han quedado entrampados en la telaraña de problemas disgregados sin reparar en los problemas que son, posiblemente, la verdadera causa de la anomalía analizada.

Peor aún, su análisis es coyuntural y fragmentado porque reaccionan a cualquier manifestación agudizada de un problema específico sin interconectarlo con el modo en que funciona el país. De esta forma, nos contentamos con focalizar problemáticas y con el planteamiento critico que podamos realizar. Con ello solo logramos proponer paliativos a las anomalías detectadas.

Cuando estudiamos los problemas sociales contemporáneos pareciera que no miramos suficiente hacia la historia que tenemos que escribir como nación. Esto hace concluir que nuestros talentos se han quedado estancados en el pasado mal contado, escrito desde la perspectiva que solo favorece a un grupo minoritario.

Tendría que concluir también en que se han quedado entrampados en la telaraña de problemas disgregados sin reparar en los problemas que son, posiblemente, la verdadera causa de la anomalía analizada. Esto devela  también nuestra incapacidad para someter a revisión la realidad en su conjunto.

Las conclusiones y recomendaciones que los analistas producen actualmente pierden de vista la capacidad preventiva  de una lectura en perspectiva al desarrollo del país.

Hoy la población vive en la incertidumbre que solo se explica en la pérdida de esperanza de ver en un futuro no muy lejano el país desarrollado que aspiramos. Esta incertidumbre podría estar soslayando los escenarios que pudieran presentarse en función de los cambios negativos o positivos que ocurren aceleradamente para corregir lo que está mal y reforzar y reproducir lo que está bien.

Los principales problemas que sufre la mayoría de los dominicanos no son fenómenos aislados, sino parte de nuestro sistema democrático defectuoso. No basta con identificarlos, tipificarlos y criticarlos. Mucho menos desligar  cada problema de la situación global de nuestra sociedad. Porque uno de los propósitos del análisis de nuestros especialistas debe ser la selección del escenario que más conviene trabajar para cambiar la sociedad en que vivimos. Eso solo es posible haciendo acompañar la lectura crítica de nuestra realidad de un enfoque en perspectiva de cómo ha  evolucionado nuestra sociedad, hacia dónde se dirige y hacia dónde debe dirigirse.

Las conclusiones y recomendaciones que los analistas producen actualmente pierden de vista la capacidad preventiva  de una lectura en perspectiva al desarrollo del país, y esa encrucijada hay que superarla.  En punto me pregunto que tanto está siendo tomada en cuenta la Estrategia Nacional de Desarrollo como referencia en las medidas que ha tomado  el gobierno y en las que anuncia para el futuro inmediato.

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.