Crearán Ministerio de la Familia, ¿otro elefante blanco para la teta nacional?

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- El Código de Familia, todavía un proyecto de ley, no llega solo. De su mano, el Ministerio de Familia y Desarrollo Social (MIFDES), una nueva creación burocrática que viene a contribuir con la hipertrofia del Estado dominicano.

Como si se partiera de cero, que es decisión recurrente, el artículo 843 del proyecto de Código de Familia que lo crea, indica que el nuevo ministerio tendrá “la responsabilidad de coordinar el  Sistema Nacional de Protección Familiar, responsable de la definición, planificación, control, evaluación y coordinación de políticas y ejecutorias tendentes a la protección integral de la familia dominicana”.

Todas sus funciones las desarrollará “sin perjuicio de las competencias de otros ministerios y organismos”; en lugar de salvaguardar estas competencias, el proyecto de ley otorga patente de corso al MIFDES para intervenir en áreas que ya están cubiertas por otras entidades.

El Artículo 844 define estas funciones de manera prolija. Una lectura a vuela pájaro lleva a concluir que no existe una sola de ella que no sea ya competencia legal de esas otras instancias a las que el MIFDES no “perjudica”.

Como “ente coordinador” y con el apoyo de las gobernaciones provinciales, “instalara en los locales de estas, Centros de Apoyo Familiar, a los fines de lograr los fines de este Código”.

El Artículo 844 define estas funciones de manera prolija. Una lectura a vuela pájaro lleva a concluir que no existe una sola de ella que no sea ya competencia legal de esas otras instancias a las que el MIFDES no “perjudica”.

En la práctica, se estaría creando un súperministerio que, para no dejar de tener, tiene incluso responsabilidades internacionales, como deriva del numeral 3 del mencionado artículo: “Sin perjuicio, en cuanto corresponda, de las competencias del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo y del Ministerio de Relaciones Exteriores, atender los asuntos internacionales referidos al desarrollo social, así como la celebración y complementación de convenios bilaterales y multilaterales de cooperación con instituciones públicas y privadas, nacionales o extranjeras”.

La lista de áreas de intervención atosiga. El MIFDES tiene velas en el entierro de la formulación, ejecución, supervisión, coordinación, programación, seguimiento y evaluación de las políticas, estrategias y planes en el área de familia, niñez, adolescencia, juventud, mujer, adultos mayores, discapacitados y desarrollo social general.

Tiene carta blanca para “diseñar, organizar y administrar un sistema de identificación, selección y registro único de los núcleos familiares o individuos habilitados para acceder a los programas sociales, sujeto a criterios de objetividad, transparencia, selectividad, temporalidad, y respetando el derecho a la privacidad en los datos que así lo requieran”.

A todo esto sigue una lista de tareas que quita el hipo, todas dirigidas a fortalecer a la “familia” como núcleo básico de la sociedad que abarca competencias con olor terapéutico, como es “fortalecer la relación de pareja hacia la consolidación de la familia”.

Cebando la burocracia

El artículo 845 crea un llamado “directorio nacional” que tendrá la obligación de reunirse cada mayo para conocer las memorias del MIFDES, y de manera extraordinaria cuantas veces fuera necesario.

¿Quiénes conforman este directorio? Todos los ministerios e instituciones fagocitados: los ministerios de Educación, de Salud Pública, de Economía, Planificación y Desarrollo, de la Mujer y  de la Juventud;  los consejos nacionales para la Niñez y la Adolescencia (CONANI); de Discapacidad (CONADIS) y de la Persona Envejeciente. Además, la Procuraduría General de la República, una ONG del área de familia; Iglesia Católica; las Iglesias evangélicas, estas dos últimas con un representante cada una.

La guinda del pastel

Como el Código es farragoso, además de extenso, no queda muy claro de dónde saldrán los recursos que financiarán sus innumerables actividades. Pero una lectura al Artículo 848 permite suponer que con la misma voracidad con la que engulle responsabilidades ajenas, engulliría el dinero presupuestado de otros.

Vale decir que entre sus atribuciones está la de encabezar, con la responsabilidad de de definir, planificar, controlar y evaluar políticas del llamado Sistema Nacional de Protección Familiar, superestructura esta que se financiará con –lógicamente--- el Presupuesto Nacional y los fondos de las distintas “instituciones gubernamentales descentralizadas y/o autónomas relativas a la inversión social general del Estado, que alcanzan, de manera directa o indirecta, a la familia”

De ahí que el MIFDES tendrá jurisdicción, por decirlo de alguna manera, sobre los recursos del Poder Judicial y a la Procuraduría General de la República para la Jurisdicción de Familia;  de los ayuntamientos, que destinarán recursos a programas e iniciativas comunitarias que beneficien, de manera directa, al desarrollo y la integración familiar; los procedentes de la cooperación internacional, del sector privado o de personas físicas y morales interesadas en colaborar con el desarrollo integral de la niñez y la adolescencia, a través del financiamiento del Sistema Nacional de Protección Familiar.

Además, el Sistema Nacional de Protección Familiar, dirigido por el MIFDES, podrá echar mano a “los fondos destinados al estamento público creado al amparo de la Ley Orgánica de Administración Pública como rector del sistema nacional de protección familiar a través del Presupuesto Nacional”.

 

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.