Alex Mundaray, activista gay, quiere ir al ADN porque sueña con una ciudad humana

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- Alex Mundaray suele sonreír siempre, y su sonrisa es cálida, cercana. Cuando se involucra en proyectos lo hace con pasión, casi como si en ello se le fuera la vida.  Tiene 29 años, pero cara de niño. Y sueños, muchos sueños, el último de ellos ser regidor en el Ayuntamiento del Distrito Nacional en representación de Convergencia por un Mejor País.

Activista social desde que tiene memoria, Alex Mundaray  ha arrimado siempre el hombro a la construcción de una sociedad donde el prejuicio, la discriminación y el odio no tengan cabida. Y si ahora busca un puesto de regidor a través de la política formal, lo hace porque cree posible una ciudad “amable, querible, besable”; es decir, una ciudad pensada por y para la gente.

Cuando anunció sus aspiraciones, envió un pequeño afiche por la vía electrónica donde se declaraba “hombre abiertamente gay”. Muchos quizá lo entendieron como una provocación, cuando no una desfachatez. Pero no: fue simplemente la asunción de su identidad, porque él piensa que si quiere poner un grano de arena para mejorar el mundo, debe hacerlo desde la más radical transparencia.

Comencemos por el principio: ¿qué añade a tu campaña por una regiduría del Distrito Nacional identificarte como “hombre abiertamente gay?

Lo hago por varias razones.  La primera es que desde Movimiento Ciudadano (C+) apostamos por la transparencia y, en este sentido, todo tema que pueda ser controversial respecto a la vida de cualquiera de nuestros(as) candidatos(as) debe ser público.

La segunda es que, como movimiento, apostamos a que los activistas sociales entren al ruedo político, pues aunque la calle es necesaria esta se queda corta pues no transforma las estructuras de poder. Además, y según nuestro análisis, lo que esto provoca es la desconexión de lo político y lo social; por eso hay tantas exigencias en la calle y tan pocas decisiones políticas e institucionales que resuelvan los problemas por los cuales la gente protesta y legítimamente se queja. En esta línea, queremos que los puestos públicos sean ocupados por los verdaderos dolientes y no por personas que han hecho profesión de la política, y que no tienen conexión con la vida de la gente y sus dilemas. Apostamos a devolver el sentido de la representación en la institucionalidad.

Los LGTB necesitan ejemplos de que se puede entrar a la vida social, política y económica sin esconder lo que somos; es mandar un mensaje a los más jóvenes de la comunidad de que pueden aspirar a un país que no los señale por su orientación e identidad sexual.

La tercera razón es porque es lo que soy, porque dentro de los diversos movimientos en que he participado (mucho de los cuales son muy simpáticos y serían “más beneficiosos” y sumarían comunicacionalmente más a mi campaña) el tema LGBT necesita seguir siendo visibilizado, sacarlo del armario. Los LGTB necesitan ejemplos de que se puede entrar a la vida social, política y económica sin esconder lo que somos; es mandar un mensaje a los más jóvenes de la comunidad de que pueden aspirar a un país que no los señale por su orientación e identidad sexual cuando quieran ocupar cualquier puesto laboral o social; quizás el primer gran logro de esta campaña sea decirle a la comunidad LGBT “hemos dado otro paso, podemos entrar a ejercer nuestro derecho de elegir y ser elegidos. Hoy hemos alcanzado más”. Es mandar un mensaje de esperanza a un grupo históricamente vejado y discriminado, decirle que hay que seguir luchando. Eso vale mucho.

 La cuarta razón es que el Movimiento Ciudadano cree en la inclusión social plena de todos los grupos vulnerabilizados y que la democracia anda coja si sigue por el camino de no prestar atención a la diversidad (y me refiero solo a la sexual).

La quinta y última razón es que buena parte de la sociedad dominicana necesita ver que la población LGTB no es lo que piensa, que dentro de la población LGTB hay propuestas serias y de calidad para solucionar los problemas colectivos; que somos gentes normales como los demás,  que tenemos necesidades para las cuales el Estado no ha tenido respuesta y ha acumulado una deuda social impresionante.

Pongámoslo de esta manera, ¿entonces ser gay, lesbiana, bisexual o transexual es un plus social y político?

De la respuesta anterior se puede inferir más o menos la respuesta a esta pregunta. Pero de manera clara, dentro del ámbito electoral, tomando en cuenta que una buena parte de la población esta sesgada  por estigmatizaciones y estereotipos, decir ¡soy gay, voten por mí! no es un plus. Nuestro plus es la propuesta para la ciudad que enarbolamos.

Ahora viéndolo desde la óptica democrática, académica, y desde la lucha por los derechos humanos (que no son las razones por las que la gente comúnmente vota), pues sí, venir del activismo LGTB y reivindicarse como persona LGTB es un plus, más cualitativo, pues suma una óptica de cómo ver la sociedad y la política de manera distinta, una óptica que plantea que la convivencia debe darse bajo criterios de respeto a los diversos grupos y visiones que componen la sociedad, siempre en un marco de respeto a los Derechos Humanos y la dignidad de las personas.

Responde sinceramente: ¿tienes alguna posibilidad de que tus compañeros y compañeras de la Convergencia te tomen en serio? ¿Qué lo haga el PRM?

Claro que sí, desde que dimos a conocer la candidatura hemos recibido muchos comentarios de apoyo, públicos y privados, de los diversos líderes y representantes de los grupos y partidos que componen la convergencia, incluyendo el PRM.

En buena parte, este es resultado de que consultamos a muchas personas dentro de la Convergencia y el PRM (en ese momento los sectores que seguían a Luis y a  Hipólito), sobre cómo veían esta posible candidatura y la respuesta era afirmativa. Antes de lanzarla se la presente a Luis Abinader y su reacción fue positiva, me ofreció una sonrisa cálida y  me dijo: “Tienes que anunciarla, empieza a proponer ideas, ustedes (refiriéndose a la Red de Acción Política y Ciudadanos por la Democracia) le suman mucho a la política dominicana” .

Has dicho que quieres ir al Ayuntamiento del Distrito Nacional para que “haya un verdadero gobierno local”, ¿con qué exactamente se come eso?

Se  come con acciones y propuestas claras, jejejeje. Cuando hablamos de real gobierno local no hablo solo por mí, sino por el Movimiento Ciudadano (C+). Nos referimos a que en el imaginario de la ciudadanía, en el país, las labores de un ayuntamiento no están claras, y aunque tenemos una ley de municipios interesante (176-07), por el desconocimiento de la población esta no ha servido como instrumento para que los ayuntamientos brinden los servicios y ejecuten las políticas públicas que hagan la ciudad más vivible.

 Antes de lanzarla se la presente a Luis Abinader y su reacción fue positiva, me ofreció una sonrisa cálida y  me dijo: “Tienes que anunciarla, empieza a proponer ideas, ustedes (refiriéndose a la Red de Acción Política y Ciudadanos por la Democracia) le suman mucho a la política dominicana”

Nos referimos a un verdadero gobierno local en contraposición a la idea de que el ayuntamiento está para cuidar parques y recoger la basura, en lugar de elaborar normativas y políticas públicas para resolver el problema del tránsito público, la educación, el desarrollo urbano sostenible, la gestión ambiental de la ciudad, el saneamiento y la salud pública. Un ayuntamiento que genere riquezas y empleos, que fomente el turismo y la cultura, que la esencia de sus políticas públicas sea el disfrute de los derechos humanos y la reivindicación de la dignidad de la gente, que apueste a crear una ciudad amigable para los adultos mayores y grupos vulnerabilizados. En palabras sencillas: un gobierno que sea proactivo en moldear la ciudad para hacerle la vida más fácil a la gente.

¿Poner el poder en manos de la gente? ¿Otra vez el ágora o las redes sociales?

Qué bueno que lo preguntas. Va en los dos sentidos: apostaremos a crear plataformas tecnológicas que hagan a la ciudadanía veedora de lo público; una de nuestras propuestas iniciales consiste en que las reuniones del consejo de regidores sean transmitidas por internet y que haya un portal en la red exclusivo para este organismo donde la gente pueda proponer resoluciones, así como plantear su opinión sobre proyecto que conozca el consejo edilicio. Pero conscientes de los límites de estas herramientas tecnológicas por la brecha digital imperante en el país, nuestras regidurías tienen dentro de su plan de trabajo reuniones constantes de rendición de cuentas de nuestras gestiones, así como que cada normativa  sea elaborada con la participación activa del tejido social (juntas de vecinos, clubes, asociaciones y sociedad civil local).

Lo expuesto anteriormente lo impulsaremos con un elemento innovador, que consiste en la creación de una oficina de veeduría y acción municipal que se sostendrá con la donación voluntaria de parte de los honorarios que nos correspondan como regidores y estará compuesta por voluntarios(as), que quieran participar activamente en la transformación del Distrito Nacional.

¿Cuál es tu idea de gobierno municipal? 

Es la reproducción a menor escala y con algunas variantes de naturaleza de un gobierno nacional. Es un gobierno que aporta a la solución de los problemas generales del país desde la localidad y no uno que reproduce los males de la cultura política actual. Es un gobierno que toma en cuenta la voz de la gente, sus necesidades y problemáticas y elabora políticas públicas para  satisfacerlas, en un marco de sostenibilidad. Es un gobierno que educa a la gente con el ejemplo de sus funcionarios y que tiene bien divididas sus responsabilidades y sus contrapesos institucionales. Por eso al proyecto lo hemos denominado Santo Domingo Ciudad Humana y Sostenible.

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