Las Cañitas está indignada por arresto de joven al que, aseguran, la DNCD le puso droga

SANTO DOMINGO (Rep. Dominicana).- El pasado 16 de enero el pabellón de voleibol del Centro Olímpico se vistió del verde intenso y lustroso anaranjado, los colores de la gala de los graduandos. El presidente Danilo Medina encabezó el acto, que les daba la bienvenida al mundo de las letras a unos cuatro mil adultos egresados del plan nacional Quisqueya Aprende Contigo.

Fue emotivo, pero a Antonio Morrobel hay que contárselo. Trabajó como alfabetizador de uno de los núcleos de Las Cañitas, en la parte norte de la Capital, pero no pudo llegar a esta importante cita. Tres días antes del encuentro, cuando se dirigía a una  reunión con su grupo para coordinar la logística de la graduación, una patrulla de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) lo abordó y “lo tiró en la guagua”, detenido.

“No queremos un muerto más, ya. Cada vez que la DNCD apresa a un joven y le coloca droga, lo mata. ¿En qué sentido? En el sentido moral, en que ya tiene una ficha, en que ya no consigue un empleo, en que lo empuja a la delincuencia”.

Siete gramos de cocaína, dicen que le pusieron, y son estos los sietes gramos de los que más se ha hablado en el sector. Con una indignación tremenda. Nadie le cree a la agencia antinarcóticos. Todos aseguran que los agentes le implantaron la droga al muchacho, un acto que, según los vecinos, es cada vez más común.

Desde el hecho, varias manifestaciones han tenido lugar en reclamo de la puesta en libertad de Morrobel. La más reciente fue en la mañana de este miércoles: una marcha que involucró docenas de manifestantes, incluyendo líderes comunitarios, representantes locales de organismos de derechos humanos, representantes de la parroquia y de la comunidad evangélica.

Juan Pablo Fernández, coordinador general de la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo de Las Cañitas, es uno de los convocantes. Apunta que Morrobel, de 34 años, es un joven que ha tenido un comportamiento intachable en su comunidad y ha sido colaborador de las causas comunes.

Juan Pablo Fernández
Juan Pablo Fernández

“Tienen que saber que es una persona de una familia cristiana con un comportamiento excelente la que nos motiva a levantarnos en contra de los abusos”, dice. Luego destaca lo grave que resultan las acusaciones falsas en la vida de los jóvenes: “No queremos un muerto más, ya. Cada vez que la DNCD apresa a un joven y le coloca droga, lo mata. ¿En qué sentido? En el sentido moral, en que ya tiene una ficha, en que ya no consigue un empleo, en que lo empuja a la delincuencia”.

 “Todas las noches salimos ahí afuera a esperar que llegue la luz, pero ya uno prefiere que se lo coma el calor en la casa,  porque estar afuera es un peligro. Cada vez que esa gente se tira aquí y agarra un grupito, lo monta”.

Algunos de los manifestantes destacan que aunque este caso ha sido más simbólico, por lo conocido que es Morrobel en el sector, los abusos de la DNCD son bastante frecuentes. Basta con tocar el tema entre los más jóvenes para hallar testimonios:

“A mí mismito, el 27 de noviembre. Yo estaba ahí con un grupo y se tiró la Dirección. De los siete, subieron a cinco. A mí no me subieron porque un señor del colmado les dijo, desde su casa, que yo no era de na’. Ninguno tenía droga y a cinco les pusieron. A cuatro los sacaron por dinero, pero a uno lo condenaron a más de un año, está preso porque no pudo pagar. Eso es un abuso. A cada rato se tiran y le ponen droga a gente que no son de na’”, narra Juan Carlos, un vendedor de dulces de 28 años.

Agrega que ya muchos jóvenes tienen miedo de sentarse en grupo en las esquinas, algo muy común en las noches de este sector: “Todas las noches salimos ahí afuera a esperar que llegue la luz, pero ya uno prefiere que se lo coma el calor en la casa,  porque estar afuera es un peligro. Cada vez que esa gente se tira aquí y agarra un grupito, lo monta”.

A su lado, Tomás, de 32 años, comenta que por fortuna no ha vivido experiencias similares, pero viene a protestar porque la defensa de Morrobel es la defensa suya, debido a que basta con ser joven y residir en el sector para estar sobreexpuesto a los injusticias de los uniformados.

Los jóvenes engrosan el cuerpo de la marcha. En el trayecto se ve a las profesoras de un colegio salir al balcón y levantar sus puños, bien apretados, en señal de respaldo. Luego llegan gestos similares desde la farmacia, desde el colmado, desde el taller de mecánica y desde el puesto de frutas.

Padre Joselito Beltré
Padre Joselito Beltré

A pesar de la euforia con que la gente defiende la inocencia de Morrobel, hace más de un mes desde el incidente y permanece preso en la Fiscalía. El abogado que lo representa solicitó una variación de la medida de coerción de tres meses de prisión, causa que será conocida mañana, jueves.

“Mañana el barrio de Las Cañitas quiere a Antonio Morrobel libre. Estaremos dándole apoyo en la Fiscalía del Distrito. Veinte barrios, a una, para que esto no siga sucediendo”, expresa el padre Joselito Beltré, párroco de la Asunción del Señor, que también es convocante de la manifestación.

Advierte que de no ser así, puede haber consecuencias mayores: “Hay muchos jóvenes que quieren actuar, quemar gomas, encender el barrio, y están tranquilos porque estamos empujando estas acciones de manera pacífica.  Si ven que no hay respuesta, no nos van a seguir acompañando, y emplearán su propio criterio para reclamar”.

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.