Víctor y Karlovic, los “viejos” de la ATP que compiten con exito

Víctor y Karlovic

SANTO DOMINGO (Rep. Dominicana)- Pedirle el retiro a un jugador deja en evidencia al periodista. El tenis se encarga por si solo de abrirles las puertas del adiós a todo aquel que ya no cuenta con las facultades físicas y técnicas para mantenerse en el exigente y desgastante calendario de la ATP.

Los tiempos cambian. Contrario a décadas atrás, en el presente los longevos se le resisten al adiós y compiten con las nuevas generaciones con reales posibilidades de éxito.

20 años separan al canadiense Denis Shapovalov (18) del croata Ivo Karlovic (38). Entre el más joven y más longevo de los jugadores que figuran dentro de los mejores 100 del ranking mundial se pueden encontrar 34 que superan los 30 años de edad. Una muestra latente de que este deporte ha cambiado en varios aspectos.

“En mucho tiene que ver el trabajo físico. Tenemos que prepararnos para enfrentar jugadores a los que superamos por 15 años o más. El tenis es muy desgastante pero los que aún estamos aquí es porque hemos dedicado mucho tiempo a la preparación cuando estamos fuera de la cancha”, dice el veterano jugador dominicano Víctor Estrella, quien con 37 años es el segundo de mayor edad dentro del “top 100”.

Los veteranos saben que competir físicamente con los Zverev, Thiem, Tiafoe, Shapovalov y Rublev  es casi imposible. Recurren a la experiencia que dan los años tras cientos de batallas, llevando al límite la madurez y la inteligencia. Un ejemplo de eso es el propio Roger Federer, considerado el mejor jugador de todos los tiempos y el que según muchos analistas, se presenta a sus 36 cada vez más dependiente de su visceral inteligencia, dosificándose, no solo en el calendario de campeonatos que programa, sino también en la lectura de cada partido.

“Ivo (Karlovic) y yo lo hemos hablado. Somos los mayores de este grupo y tenemos que trabajar quizás más que los jóvenes. En el caso de Ivo (49 del mundo), como es el mejor sacador del circuito, no tiene que trabajar tan duro otros aspectos del juego y de su cuerpo, contrario a mí que tengo que trabajarlo todo en lo físico y lo técnico”, afirma Estrella que ahora ocupa el lugar 82.

La llamada “edad límite” que décadas atrás se situaba para un tenista en los 32 años, ha cambiado gracias a la mejor preparación de física y  los nuevos formatos de entrenamientos y de alimentación. Los 30 ya no representan una frontera que avisa el ocaso.

Rafael Nadal vive otro de sus mejores momentos a sus 31 años y no da señales de decaimiento. Es número uno del mundo por tercera vez en su carrera y suma en esta temporada otras de sus conquistas en Roland Garros y Flushing Meadows.

“Todos los que estamos en este grupo jugamos cada campeonato con ciertas garantías de éxito”, dice Estrella. No es casual. La pregunta es: ¿Cuál será la nueva edad límite que le indique el comienzo del ocaso a los jugadores de tenis?

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