Al lado del camino

Los mundos nuevos deben ser vividos antes de ser explicados. (Alejo Carpentier)

Cuba sí, pero… ¿donde?

Y a todas estas, ¿de qué Cuba estamos hablando?

¿Cuál Cuba decide, aprueba e implementa medidas que cambien, en algún grado o en todo el espectro, la historia y rumbo de una nación?

Si aceptamos la noción de que un país piensa y actúa según lo hagan sus gobernantes de la manera más inconsulta posible; entonces solo habría que cruzarse de brazos a mirar, de boca cerrada, lo que sucede. Pero ¿quién es capaz de calarse hoy tal concepto?

Si quienes gobiernan, determinan considerar que Cuba termina en sus playas, costas y acantilados; ¿donde queda esa Cuba dispersa por el mundo a la que tarde o temprano tendrán que acudir, reconocer y aceptar?

Sé que mis reclamos no se escucharán pero al menos digo lo que pienso

Nadie puede ignorar los dos o tres millones que hoy habitan las más insólitas latitudes (¡¡¡tengo entendido que hay algunos centenares de cubanos en Islandia!!!). Ellos levantan las más variadas banderas políticas y los más increíbles sentimientos hacia la isla. Y claro que la mayoría está en desacuerdo con lo que ha ocurrido en el país durante todos estos años, pero también debe decirse que la inmensa mayoría atesora los más bellos sentimientos hacia una noción de Cuba amable (es decir, la que se puede amar).

Por otro lado, quienes deciden parecen creer que otros limites determinan que Cuba comienza y acaba en sus predios, dejando por fuera a los millones de habitantes de la isla, que solo contemplan esperanzados en que algo bueno suceda para ellos, sin tener idea de lo que sucede.

Claro que sería ingenuo esperar que las decisiones de marra se sometan a consulta, al menos, dentro de la isla; o que cualquier medida de fondo estará precedida de un diálogo abierto aunque no vinculante. Pero es hora de cambiar el lenguaje al menos, de empezar a desmontar barreras. Si la razón de los pasos que se dan reside en el beneficio de todos, empecemos a dejar de excluir y silenciar a quienes son tan cubanos como los demás.

Debo decir que en los años que llevo fuera de Cuba he conocido muchísima gente más atada sentimental, cultural y moralmente a Cuba que muchos que conocí dentro de la isla. Que los jóvenes de Miami hijos de cubanos, son gente linda cargada de amor por una isla en la que no nacieron ni la han visitado, y carentes de los lastres que la historia y la política ponen sobre los hombros de generaciones anteriores. La voluntad de esos “Youcas” (Young Cuban Americans), es sumar toda su preparación y cultura a los esfuerzos por levantar una Cuba nueva.

Sé que mis reclamos no se escucharán pero al menos digo lo que pienso. Lo que sucede hoy en Cuba es irreversible; y espero que muchas pequeñas voces y voluntades (cubanas de todo el mundo o incluso no cubanas) se unan para evitar desvíos, mutaciones y frustraciones; para que de una vez Cuba se recupere del atraso y la desconexión con el planeta que tantos años de confrontación e ideales equívocos o erráticos le han infligido. Que Cuba sea por fin una nación de hoy y de mañana, sin utopías ajenas ni sacrificios artificiales; un país normal, con haberes y deberes, con libertades razonables y democracia cuando menos aceptable, con un progreso real a la altura de los tiempos y de su capital humano.

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.