Arriba y al fondo

Pienso más rápido de lo que hablo, así que mejor escribo. Este blog es una escalera a mi cabeza (en el pasillo del medio dobla a la derecha en la primera puerta).

El patriotismo dominicano es un chiste malo (parte 1)

En este bello pedazo de isla a la gente sólo le da con hablar de patriotismo, los padres de la patria y la Constitución cuando pasa algo que pueda evitar la “inminente” invasión haitiana. O cuando, “por principio”, sólo beben Presidente y Brugal. O cuando van a la playa, porque, ustedes saben, “life in the tropics”. Aquí nadie es patriota. Si usted le paga 500 pesos a un AMET para que no le ponga una multa, usted no es patriota. Si usted plagia su tesis, usted no es patriota. Si usted se cree que ser dominicano es beber “romo” y bailar bachata, usted no es patriota. Si usted tira basura en la calle, usted no es patriota. Si usted odia a los haitianos por ser haitianos, usted no es un patriota, es un xenófobo. Si usted jura que su país es el mejor del mundo y que todo lo malo que pasa es culpa de causas externas, usted no es un patriota, es un chauvinista.

Lo que uno no ha terminado de hacerle entender a los políticos es que ellos son los que tienen que tenerle miedo al pueblo, no nosotros a ellos.

No somos patriotas porque somos malos ciudadanos. No hemos sabido elegir nuestros líderes, como sé que he dicho muchas veces. Somos culpables de tener diputados que cobran RD$175,474.65 de sueldo (número que sube a RD$255,568 con dietas y gastos de representación) sin saber cuántos artículos tiene la Constitución. Somos culpables de que los candidatos políticos hagan campañas vendiéndose como figuras paternales o reyes de la selva, porque ellos saben que tienen un pueblo igual de pendejo que un niño analfabeta y desnutrido. Lo que uno no ha terminado de hacerle entender a los políticos es que ellos son los que tienen que tenerle miedo al pueblo, no nosotros a ellos. Y por estos aires de grandeza que le soplamos a nuestros “líderes” es que Leonel se puede dar el lujo de cobrar mil dólares para “La entrevista” de hoy, como dice la invitación. También, el lujo de creerse dictador y agredir y asaltar a sus opositores, que se encontraban en una protesta pacífica frente a Silver Sun, donde se realizó la entrevista. El lujo de rifar iPhone 6s en su página de internet como si fuera una celebridad. El lujo de llenarnos los ojos a nosotros y al mundo con elevados y parques cibernéticos y metros, ignorando en sus tres mandatos problemas crónicos del país como la educación, la salud, la alimentación, la crisis energética, el clientelismo y la corrupción. Y ni hablar de la reforma constitucional del 2009. Para no alimentar la megalomanía del Sr. Fernández mejor empiezo a escribir de cosas importantes.

Como decía ahorita, pagarle 500 pesos a un AMET o a un policía es un acto antipatriota, porque aparte de incentivar la corrupción es una forma de evasión de impuestos. Con US$2,179 millones en déficit fiscal dejar de pagar impuestos no es una forma de castigar al gobierno, si no a nosotros mismos. El paraíso fiscal que se ha creado en Centroamérica nos incluye, con las exoneraciones de impuestos y otros incentivos fiscales equivaliendo al 5.3% del PIB. Esta cifra, que afecta la macroeconomía porque reduce (lógicamente) las ganancias tributarias del Estado, también afecta la microeconomía porque son los impuestos al consumidor los que tienen que cargar con el pago de las deudas. Es decir, las grandes compañías, tanto nacionales como internacionales, son las que se ven beneficiadas por este paraíso fiscal mientras que nosotros, los mortales, somos los que tenemos que pagar una cantidad ridícula de impuestos. La desigualdad social no es un mito y menos si son los pobres y la clase media los que tienen que pagar los impuestos que no pagan los ricos.

Para no alimentar la megalomanía del Sr. Fernández mejor empiezo a escribir de cosas importantes.

Del presupuesto de este año, hay RD$71, 465.6 millones destinados a intereses y comisiones de la deuda pública. Este dinero pretende ser parte del que ayude a que para el 2016 el país se encuentre en una situación de equilibrio fiscal, es decir, con 0 % de déficit. Para el cierre del 2013 se puso como meta que este porcentaje equivaliera al 2.8% del PIB. El ministro de Hacienda declaró que ese año cerró con 2.77%, posicionándolo por debajo de la meta en cuestión. Sin embargo, esto discrepa con el Informe de Política Monetaria del Banco Central (2014), donde la cifra que se muestra es de 3.6%. No sé por qué estas cifras difieren tanto, pero lo que sí está claro es que es una diferencia importante, porque aunque en términos de porcentaje los números no sean tan diferentes, si se piensan como miles de millones de pesos sí lo son. Esto, que parece un conflicto de intereses, no ayuda mucho a la imagen del gobierno. En enero de este año se aumentaron los ITBIS de un 8% a un 11%, lo cual desde su anuncio en el 2012 como parte del “paquetazo” causó descontento en la población. El problema no es pagar los impuestos, el problema es que uno no sabe a dónde es que va ese dinero.

Para lograr este 0 %, hay quienes dicen que hay alcanzar superávit primario como meta de política fiscal. Un superávit fiscal es cuando se cubren todos los costos operativos del gobierno pero se dejan a un lado los intereses que ha ido acumulando la deuda pública. Entonces, el gobierno tiene que volver a endeudarse para pagar estos intereses. Como la informalidad y el mal manejo de los recursos imperan en la República Dominicana una simple alza de los impuestos no hace lo suficiente para resolver el problema. Como una forma de compensar por esto se emite bonos, es decir se venden, parcial o totalmente, empresas nacionales. Esto pasó con Brugal en el 2008, cuando vendió el 83% de sus acciones a la compañía inglesa Edrington y pagó RD$4,000 millones en impuestos. También es el caso de la Cervecería Nacional, que en el 2012 vendió el 51% de sus acciones a Ambev. En ese año, mayormente gracias a esa venta y a la de Chevron, el gobierno obtuvo RD$13,446.2 millones en ingresos extraordinarios. Sin embargo, ese año las recaudaciones cerraron con RD$29,200 millones por debajo de lo estimado. ¿Qué pasó con el dinero?

Este déficit fiscal es un factor de riesgo para las inversiones extranjeras en el país, las cuales ayudan a pagar dicha deuda. Supongo que esto explica por qué no le conviene al gobierno que Falcondo retire sus operaciones en el país y la actitud del presidente Danilo Mejía ante esta compañía y muchas otras cosas. Como si fuera poco el país está en el puesto 123 en el Índice de percepción de la corrupción, obteniendo 29 puntos (0 siendo lo más corrupto). Hay países que están peor entonces no hay que preocuparse por nada, ¡que viva el nacionalismo barato!

Comentarios

Comentarios vía Facebook

Los comentarios en 7dias.com.do están sujetos a moderación. No se aceptan los comentarios que:

  • Contengan afirmaciones, enlaces, nombres o sobrenombres insultantes o contrarios a las leyes dominicanas que penalizan la difamación y la injuria.
  • Hagan acusaciones y no aporten datos comprobables.
  • Exalten la violencia o apoyen o insten a la violación de los derechos humanos.
  • Contengan alusiones discriminatorias por razón de la nacionalidad, sexo, edad, religión, opción sexual, militancia política o discapacidad.
  • Ataquen de manera denigrante a otros comentaristas de la misma información.
  • Contengan vulgaridades.
  • Contengan enlaces a espacios publicitarios, pornográficos o spam.
  • Insulten a nuestros periodistas, articulistas y blogueros.
  • Estén escritos con una ortografía que haga presumir que las faltas fueron cometidas de manera intencional.
  • 7dias.com.do se reserva el derecho de no publicar los comentarios que irrespeten estas normas, que son indicativas pero no limitativas. Nuestro deseo es propiciar el intercambio democrático de ideas en un marco de respeto. Las opiniones vertidas en los comentarios no expresan las del periódico.