Historia de la Medicina

El propósito que nos anima es dar a conocer la historia de la Medicina dominicana a través de las reseñas biográficas y profesionales de sus principales protagonistas, tanto dominicanos como extranjeros. Es también rescatar del olvido a quienes han contribuido de manera decidida con el saber científico dominicano.

Carlos Martínez Nonato, primer médico en SPM

Carlos Martínez Nonato fue el primer médico graduado en ejercer en San Pedro de Macorís. Nació en Aguadilla, Puerto Rico, hijo de españoles terratenientes propietarios de una gran finca en Palomar de Camuy. La fecha de su nacimiento no se ha podido precisar.

Por motivos políticos, ya que era un ferviente independentista, no pudo ingresar a estudiar Medicina en España, donde varias universidades le negaron la inscripción. Ante esta situación, optó por realizar sus estudios en Caracas, Venezuela. Tras graduarse con notas brillantes, regresa a Puerto Rico, donde de inmediato libera a todos los esclavos de la finca de sus padres y dedica su tiempo al ejercicio de la profesión así como  a la lectura de textos franceses y a cultivar la música y los idiomas.

El Dr. Martínez Nonato fue además el primer médico sanitario en San Pedro de Macorís, ciudad en donde su dedicación al servicio a los demás hizo de su nombre una leyenda.

Estas ocupaciones no interfieren su continua actividad en contra del dominio español de Puerto Rico. Es de los firmantes, junto a Ramón Emeterio Betances, del Grito de Lares, en 1868. Fue amigo de Eugenio María de Hostos, Balderioti de Castro y otras figuras puertorriqueñas. Por estas actividades es detenido y enviado a prisión, pero logró sobornar a sus captores, se escapa y embarca hacia Samaná junto a su hermano Manuel Martínez.

Vivió durante un tiempo en esta ciudad y posteriormente en Puerto Plata; hacia 1870  fija su residencia definitiva en San Pedro de Macorís, donde además de ejercer de médico abrió tres farmacias en momentos distintos. Debido a su carácter caritativo todas quebraron: regalaba más medicamentos que los que cobraba. La primera de estas farmacias la instaló en San Pedro de Macorís. En su farmacia se vendían los nuevos medicamentos como, en 1878,  el jarabe antidisentérico de Boussard.

El Dr. Martínez Nonato fue además el primer médico sanitario en San Pedro de Macorís, ciudad en donde su dedicación al servicio a los demás hizo de su nombre una leyenda. En 1881, tuvo allí una participación activa en la primera vacunación contra la viruela. Las vacunas procedían de Puerto Rico y llegaban en goletas, la más famosa de las cuales era “el Rayo de Ponce”, que hacía la ruta Ponce-San Pedro de Macorís.

Martínez Nonato ejercía como médico general y  según relata el Dr. Antonio Zaglul los ancianos de San Pedro de Macorís recordaban  que era un cirujano muy diestro y que operaba con mucha rapidez y agilidad. Pero operaba  sin guantes y en una ocasión se infectó de manera severa apareciendo un enorme flemón en su mano, por lo que fue trasladado a Santo Domingo en donde fue intervenido de urgencia. A consecuencia de aquella infección, los dedos de su mano quedaron anquilosados y él, por tanto, incapacitado para operar. Esa situación le produjo una depresión que lo acompañó hasta su muerte acaecida en el 1907.

El prestigioso profesional casó  en San Pedro y tuvo ocho hijos. En sus últimos años escribía poemas de corte independentista sobre su recordada patria natal. Siempre que pudo ayudó a muchos puertorriqueños que vivían exiliados en esa ciudad,  que ya comenzaba a ser considerada “La Sultana del Este”. 

Siempre anheló regresar a Puerto Rico a pasar sus últimos días. A la hora de su muerte en una humilde casa de su propiedad, en la actual calle Sánchez de San Pedro, estaba en la total pobreza con su propia casa hipotecada. D. Vetilio Alfau, al comentar su vida, refiere que ese puertorriqueño ejemplar con dinero de cuna, llegó a una aldea pobre y sin servicios médicos y cuando esa aldea se transformó en una ciudad rica, el Dr. Martínez Nonato murió pobre.

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Sobre el autor

Graduado en Medicina de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, con especialidad en Oftalmología en el Servicio de Oftalmología del Instituto de Investigaciones Clínicas y Medicas de la Clínica Nuestra Señora de la Concepción de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, España. Articulista habitual en periódicos y revistas nacionales y extranjeros. Autor de varios libros sobre temas de su especialidad.