Lado B

El lado B es un espacio para tratar temas relacionados a todos los ámbitos de la cultura, rutinas del día a día, detalles de “Odisea burbujas” y otros misterios de la vida.)

La maldición de la popularidad viral

A veces me es difícil admitirlo, pero yo también soy vulnerable a cualquier moda o sensación pop que trate de conquistar su propio nicho entre las masas de usuarios de internet. Empero, nunca antes había permitido que una de estas manías pasajeras me hiciera romper mi regla más importante: siempre hacer ejercicios de calentamiento antes de realizar acrobacias en el escritorio.

Solo me otorgaron un 8.5 porque se rompieron mis pantalones en el aterrizaje.

Todo ocurrió una mañana en la que llegué muy temprano a la oficina. No es un secreto que me gusta empezar el día laboral de buen humor y, como me encontraba solo, aproveché la oportunidad para volver a ver el famoso video de “Ánimo, ánimo, ánimo” de Franchesca. Sin importar cuántas veces lo viera mi reacción era siempre la misma: reírme y recrear la supuesta “coreografía” de la joven y los demás participantes en el video, como si se tratara de una versión perversa de los perros de Pavlov.

“¡Ánimo! ¡Ánimo! ¡Ánimo!”.

Excepto que esa vez fue diferente. Mientras veía el video y bailaba desde la comodidad de mi asiento, hice un movimiento en falso, escuché un sonido similar a una rotura de huesos. Me había lastimado el cuello.  Es este un buen momento para compartir una teoría: Es posible que me haya lesionado porque mi nivel de entusiasmo era mayor que el de las personas del video. Creo que la coreografía no fue pensada para ser realizada con tanto arrojo.

Nivel de ánimo que emite el video.

De todas formas, mi lesión no fue nada serio, un simple caso de tortícolis que me impedía mover el cuello hacia la izquierda. Consideré que no me causaría muchos problemas gracias al gran invento de sillas con rueditas. Estaba seguro de que este avance tecnológico me ayudaría a evitar movimientos bruscos.

Fue entonces cuando Alberto entró a la oficina y me dijo “Buenos días” como lo hace todas las mañanas, aunque esta fue la primera vez que caí en cuenta de que sus saludos siempre incluyen una palmada en la espalda.

Una recreación artística de mi expresión en ese preciso momento.

Por suerte logré contener un grito de dolor y Alberto continuó hacia su escritorio sin percatarse de cómo se me aguaron los ojos. Pensé que si trataba de relajarme y controlar mi respiración podría disminuir el dolor, y esta idea funcionó al principio, hasta que el enérgico “¡Hola!” de Natalia retumbó por toda la oficina y casi logró tumbarme de mi silla por el susto.

Y así transcurrió toda la mañana. Mis compañeros fueron llegando uno a uno mientras yo iba catalogando los detalles de sus saludos, cada uno tan original e interesante como la persona que lo ofrecía.

“¡Buenos días, &%$+*#!”.

Pensaba que ya había pasado lo peor, pero una vez más me equivoqué.

Alberto y Natalia se preparaban para salir a sus tareas cotidianas y, para subir su “ánimo” antes de partir, pusieron el video de Franchesca y empezaron a cantar y a bailar desde sus asientos. Me volteé con mucho cuidado para no lastimarme y con la intención de quejarme, pero no contaba con la irresistible fuerza de mi entrenamiento de “ánimo Pavlov”, e inmediatamente me uní a la coreografía.

También conocido como el efecto macarena.

¿Qué puedo decir? Eso fue hace una semana y ya me recuperé de mi lesión, pero ahora le tengo terror al video. Cada vez que lo escucho por instinto me agarro el cuello y empiezo a correr en dirección opuesta, acción que no es muy recomendable si uno está cerca de una puerta.

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    Solo me otorgaron un 8.5 porque se rompieron mis pantalones en el aterrizaje

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    “¡Ánimo! ¡Ánimo! ¡Ánimo!”

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    Nivel de ánimo que emite el video

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    Una recreación artística de mi expresión en ese preciso momento

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    “¡Buenos días, &%$+*#!”

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    También conocido como el efecto macarena

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Sobre el autor

Escritor, periodista y publicista. Actualmente este fan del cómics, el cine y la TV labora como editor de la sección de Cultura del periódico digital 7dias.com.do donde su lema es “¡Cultura! ¡Cultura! ¡Cultura!”, que solo está parcialmente relacionado a su lema privado “¡Chin pun pan tortillas papas!”, y su lema como acuariano a medio tiempo “¿Por las barbas de mi tía Petunia!”.